Aventuras en bicicleta

París-Dakar en bicicleta

Por Rob van der Geest -Bike Dreams  info@bike-dreams.com

 

SÍNTESIS: Más de 7.200 kilómetros en bicicleta en 10 semanas. Un viaje a través de culturas fascinantes, paisajes impresionantes y climas extremos. Pedaleamos desde los pasajes de París a las pequeñas chozas bajo los baobabs en Senegal. Sol ardiente, onduladas colinas y aguzadas dunas, caminos estropeados, lluvia, heladas temperaturas por la noche y 40º en el desierto, montañas escarpadas, vientos de todas las direcciones, asfalto perfecto, llanos eternos, descensos espectaculares, desierto infinito. Todo lo superamos.


 

 

Recorrido

De París (Francia) a Dakar (Senegal)

 

Distancia

7200 km.

 

Puntos sobresalientes

del trayecto

Cruce de los Pirineos por Andorra, rutas de montaña en España, cruce de los montes Atlas en Marruecos, cruce del desierto del Sahara y las sabanas de Senegal.

 

Fecha

 septiembre/octubre/noviembre de 2006

 

Bicicleta

 

  Participantes 27 ciclistas de 11 países.

 

Una soleada mañana de domingo, en septiembre de 2006, un grupo de 27 personas de 11 países diferentes comenzó la travesía bajo la Torre Eiffel. Desde entonces mucho sucedió. Rodamos fuera de París suavemente y comenzó la rutina de pedalear, comer, dormir. La primera semana fue una sucesión de colinas.  Nos quedamos algunos días en Gorges du Tarn y Carcassonne. Las colinas se convirtieron después en montañas y las montañas se hicieron los Pirineos, más específicamente en Andorra. Fue el punto más alto del viaje, aunque no para todos porque algunos lograron un atajo a través de un túnel en camión. Pero quienes pasaron la cima del Puerto de Envalira a 2408 metros pensaron que habían pasado no sólo el punto más alto, sino también el más frío.

Un día después hubo que cambiar esa percepción inmediatamente, en un día notable, con niebla, nubes, lluvia, frío en el Coll del Cantó, un paso de más de 1700 metros. El descenso fue terriblemente frío y todos, excepto los más rápidos, terminamos en un bar español para intentar calentarnos con café, temblando de frío hasta ver el fondo de los pocillos. Dos horas más tarde pudimos hablar otra vez normalmente sin temblar y continuar el camino a Ager, donde tuvimos un día de descanso bien merecido.

España fue difícil, con noches y mañanas frías, tardes calientes, caminos tranquilos, colinas y montañas interminables, y siempre una buena brisa en la cara. Pero España también mostró vistas espectaculares, fascinantes paisajes rocosos y ciudades históricas como Ceuta, Ronda y la Alhambra en Granada, el punto más alto de la cultura morisca.

Los ciclistas más rápidos, el Hawaii Express del Báltico, los dos Rob y Erik, permanecieron la mayor parte del tiempo juntos. A veces había un ataque o alguno de ellos equivocaban el camino. Pero no sólo la gente de adelante pedaleó todo el camino a través de Europa, la mayor parte de los participantes se las arregló para terminar su etapa diaria. Tomaban un café, una coca o un helado a lo largo del camino y continuaban a su propio ritmo el camino a las flameantes banderas  de Bike-Dreams que señalaban el campamento de final de etapa.

En África no sólo el paisaje cambió, también la cultura. No sólo tuvimos que cuidarnos de los coches, sino también de los burros, los camellos, los monos y las cabras con las que compartimos el camino. La Medina con su laberinto de callejones estrechos, pequeñas plazas y calles llenas de olores, gustos y colores nos dio la sensación de entrar en otro mundo. Pasamos la noche en la Kasbah del Gorge du Ziz donde el cuscús fue servido con música de percusión berebere en vivo.

Alguna gente visitó a nuestro doctor Franziska, pero no era nada para  preocuparse. Cruzamos el Col de Zad en el Atlas Medio y después el áspero Alto Atlas dos veces por los pasos de Tizi-n-Tichka y Tizi-n-Test, todos sobre 2000 metros. Toda la gente completó su diario pedalear casi sin problemas. Después de que alcanzáramos la costa atlántica en Sidi Ifni nos convertimos en un poco más aventureros. Dejamos de fijar las distancias de las etapas ciclísticas y acampamos en puntos escénicos a lo largo de la costa atlántica. Un día al pie de una duna enorme, al día siguiente en el borde de una roca gigantesca lentamente erosionada por el océano o en un llano de arena infinitamente desértico en medio del Sahara.

Las condiciones del camino y del viento cambiaban a diario en el Sahara occidental, pero las temperaturas permanecían terriblemente altas. El consumo de agua alcanzó niveles máximos y el calor era casi insoportable. Nos tocaron un par de pequeñas tormentas de arena e incluso un día de lluvia. Pero los ciclistas persistieron y nadie abandonó, todos querían alcanzar la meta en Dakar sin evadir un solo metro. No era fácil, pero sus ambiciones eran más fuertes que el mal tiempo y las condiciones del camino del Sahara. Algunos de ellos todavía corrían y completaban un día de 160 kilómetros dentro del plazo de cuatro horas. Otros necesitaron más tiempo para cumplir la etapa después de beber una coca en una de las pocas tiendas, pero sus esfuerzos no eran de ninguna manera menores que los de los más rápidos.

La última semana en la llamada África subsahariana las etapas se hicieron más cortas y las temperaturas más bajas. Los ciclistas se relajaron un poco y luego de algunas compras en las pequeñas tiendas y chozas volvieron al camino. Después de un día interesante a través de verdes pantanos con lagartos, cocodrilos y cerdos salvajes entramos en Senegal. Los últimos días pedaleamos a través de la sabana con enormes árboles de baobab antes de finalizar el periplo en Dakar, la ciudad más grande y más agitada de África Occidental.

La fuerte pareja de estonios Priit Salumäe y Margus Püvi terminaron en primer y segundo lugar, seguidos por el valiente holandés Rob van den Heuvel. Al final, todos los participantes fueron triunfadores, desde el joven de 23 años Douglas Brain a los 62 años de Ruud Veken. Y a no olvidarse de la  apasionada corredora holandesa Hanneke Breebaart, que también pudo terminar las etapas diarias, del comienzo al final. Todos los participantes pueden sentirse satisfechos y orgullosos de haber logrado terminar este recorrido en bicicleta entre París y Dakar.

 

“París Dakar en Bicicleta 2007” empieza el 9 de septiembre. Visita www.bike-dreams.com para más información

 

 

Paris-Dakar by Bike!

 

More than 7.200 km by bicycle in 10 weeks. A journey thru fascinating cultures, breathtaking sceneries and extreme climates. We cycled from the catwalk in Paris to the little huts below baobab trees in Senegal. Burning sun, rolling hills, sharp sand dunes, roads with potholes, pouring rain, freezing temperatures in the night and forties in the desert, steep mountains, winds blowing from all directions, tarmac like silk, everlasting flats, spectacular downhills, infinite desert. We got it all.

A group of 27 persons from 11 different countries started on a sunny Sunday morning in September below the Eiffeltower. Since then a lot happened. We rolled out of Paris smoothly and came in the rhythm of cycling, eating, sleeping. The first week, 7 days in a row, we got already a lot of hills. We had rest days in Gorges du Tarn and Carcassonne. Later on the hills became mountains and the mountains were called Pyrenees, more specifically Andorra. It was the highest point in the tour, although not everyone because they found a dark shortcut thru a tunnel on a lorry. The people who passed the top of the Port d'Envalira at 2408 meter thought that they had passed not only the highest point, but also coldest.          

One day later they had to change their mind immediately. It became a remarkable day. A day with fog, clouds, rain, cold at the Coll del Cantó, a pass of more than 1700 meter. The downhill was terrible cold and everyone, except the fast guys, ended up in a Spanish bar to try become warm again with espresso, but due to the shivering, nothing was left in the little cups. Two hours later we could talk again normally without shivering and could continue the road to Ager where we had a well deserved rest day.

Spain was tough, with cold nights and mornings, warm afternoons, quiet roads, never ending hills and mountains, and now and then a good breeze right in the face. But Spain also showed spectacular views, fascinating rock faces and historical cities like Ceuta, Ronda and the Alhambra in Granada, the highlight of the Moorish culture. The fast guys, the Hawaii Express from the Baltic's, little Rob, big Rob and Erik stayed most of the time together. Sometimes there was an attack or some of them took a wrong road. It were not only the people in the front who did cycle all the way thru Europe, most of the participants could manage to finish everyday. They took a coffee, coke or ice cream along the road and continued in their own pace the way to the waving Bike-Dreams flags at the campsite.

In Africa not only the scenery changed, also the culture. We didn’t have to take care only for cars, but also for donkeys, camels, monkeys and goats we shared the road with. The medina's with the labyrinth of narrow alleys, little squares and covered streets full of smells, tastes and colours gave us the feeling we entered another world. We spent the night in the Kasbah of the Gorge du Ziz where the couscous was served with live Berber percussion music.

Some people did visit our doctor Franziska, but it was nothing to worry about. The Col du Zad in the Middle Atlas was crossed and later on the rough High Atlas twice with the Tizi-n-Tichka and Tizi-n-Test. All passes over 2000 meter. All the people cycled almost every day without problems. After we reached the Atlantic coast in Sidi Ifni it became a bit more adventurous. The cycling distances were not fixed anymore and we camped on scenic spots along the Atlantic coast. One day at the foot of an huge sand dune, the next day at the edge of a gigantic rock plate slowly demolishing in the ocean or on an infinitely empty sand plain in the middle of the Sahara.

Road and wind conditions changed every day in the Western Sahara, but the temperatures stayed terrible high. The water consumption reached max levels and the heat was almost unbearable. Further we hit a couple of small sand storms and even a day of rain. But the cyclists persisted and didn´t crack down. They wanted to reach the finish in Dakar without missing one single inch. It was definitely not easy, but their ambitions were stronger than the weather and road conditions of the Sahara. A few of them were still racing and finished a day of 160 kilometre within four hours. Others needed more time to accomplish the stage after drinking a coke in one of the few shops, but their efforts were definitely not less than the fast guys.

The last week in so-called black Africa south of the Sahara the stages became shorter and the temperatures lower. The cyclists relaxed further after huts, little shops and people returning next to the road. After an interesting day through green swamps with lizards, crocodiles and wild boars we entered Senegal. The last days we cycled through the sloping savannah with huge baobab trees before passing the finish in Dakar, the biggest and most hectic city of West-Africa.  

The strong Estonian couple Priit Salumäe and Margus Püvi ended at a first and second place, followed by the brave Dutch guy Rob van den Heuvel. At the end all participants were winners, from the 23 year young Douglas Brain to the 62 year old Ruud Veken. And not to forget the passionate female Dutch rider Hanneke Breebaart, she also managed to cycle every day, from the start to the finish. All participants can look back satisfied with a lot of proud what they have achieved between Paris and Dakar.

'Paris Dakar by Bike 2007' will start at September 9th. Visit

 www.bike-dreams.com  for all info.

 

 

Rob y Douglas en Mauritania.

 

Wilbert en Mauritania.

 

Franziska en Marruecos.

 

 

Atención camellos.

 

Descenso de Tizinchitka en Marruecos.

 

Entrada al Sahara.

 

Franziska en Marruecos.

 

Jorgen en Marruecos.

 

Mauritania

 

Mauritania 2.

 

Senegal

 

El podio.