Aventuras en bicicleta

NOA 2005

Por Gra y Hugo grayhugodeviaje@yahoo.com.ar

 

SÍNTESIS: Resolvimos hacer una travesía por el NOA, no solo pedaleando sino conociendo lugares y su gente, realizando una salida de Cicloturismo, travesía que veníamos postergando por años.
 

 

Recorrido

De Humahuaca (Jujuy) a Cafayate (Salta)

 

Distancia

449 km.

 

Puntos sobresalientes

del trayecto

El paisaje y por sobre todo su gente.

 

Fecha

 del 25 de octubre al 9 de noviembre de 2005

 

Bicicleta

Kona (NU NU) y Cannondale (LA COLO)

  Participantes Graciela Miklaski y Hugo Nacarado

 

  • 25/10/2005

Llegamos a Humahuaca por la Empresa Balut, la única que nos ofreció traslado directo sin trasbordos y con las bicis abajo, un viaje horrible en un micro a full.

Ya en Humahuaca nos alojamos en la Hostería Naty (por Natividad), una piecita donde guardamos las bicis con baño compartido por $20 el día y la oportunidad de usar la cocina.

Encontramos un pueblo, muy bonito y mucho más grande de lo que pensábamos, con todas sus calles y viviendas típicas.

Nos informaron que el día anterior por falta de turistas el ¡Santo Francisco Solano!, no había salido pero como hoy si había, a las doce bendicería a los presentes en la plaza. Mientras una horda de vendedores locales arrinconaba a los turistas se fue abriendo unas compuertas y salió el santo.

Una vez bendecidos, seguimos recorriendo las calles con rumbo a la terminal de micros donde verificamos horario y costo del ómnibus a Iruya. Una vez resuelto este tema nos fuimos a almorzar y con la panza llena volvimos a la Hostería a dormir la siesta.

Nos levantamos mal, con dolor de cabeza y malestar estomacal, por recomendación nos fuimos al hospital a tomarnos la presión, los 2.939 msnm nos golpearon. El médico que nos atendió corroboró que solo era la altura y recomendó té de coca y aspirina. Cosa que hicimos inmediatamente. Y sin cenar nos fuimos a dormir.

  • 26/10/2005

Nos levantamos temprano con mucha hambre y en perfecto estado, Gra salió a comprar facturas y las bajamos con unos mates con hojas de coca.

Una vez arriba del micro comenzó a subir mucha gente, ya en la ruta comenzó a bajar esta gente en lugares totalmente desolados, doblamos a la derecha por un camino de ripio que se perdía en el horizonte subiendo, siempre subiendo. Llegamos a Iturbe un pequeño pueblito donde paramos para usar los sanitarios aprovechando para comprar unas riquísimas empanadas, supuestamente de carne pero lo que más tenía era papa. Seguimos y entramos a una quebrada y la cruzamos pasando por varios arroyitos, hasta que volvimos a subir y subir hasta llegar al Abra El Cóndor (4.000 msnm), limite entre Jujuy y Salta donde paramos para sacarnos fotos. Una senda perfectamente marcada en un descenso loquísimo por un camino de cornisa nos dejo en la puerta de la Iglesia.

Iruya (2.730 msnm), este pueblo esta en la ladera de una montaña siendo todas sus calles bien para arriba. La vuelta fue más lenta, por todos lados salía gente parando al cole, llegando a Humahuaca 3hs y media después con el micro a full y con la cartera del boletero repleta.

En nuestra última noche teníamos una invitación para comer Chuleta de Llama en Kuntur Wasi, el comedor y hospedaje de un personaje macanudísimo originario de Banfield.

  • 27/10/2005

A las 9AM ya en la calle, comenzamos a pedalear subiendo hasta llegar a la ruta 9, la mañana estaba fresca y el cielo totalmente despejado, una leve brisa y la falta de vehículos nos ayudaba a circular.

Si bien en los papeles todo indicaba que debíamos descender hasta los 2.461 msnm, encontramos varias subidas cortas pero duras.

Uquía es un pequeño pueblito al costado del camino con una Iglesia hermosísima con altar en oro, en donde el cuidador me permitió sacarme una foto con la llave de plata original.

Huacalera es otro pequeño poblado y a la derecha del camino encontramos su pequeña Iglesia.

Llegamos a Tilcara a las 11:30 horas, directo a la Oficina de Turismo donde nos recomendaron lugares para dormir. Si la habitación de Humahuaca era mala, esta era peor, pero con baño privado.

Como ya era tarde decidimos almorzar en un restaurante “El Colonial”, cordero al horno, una verdadera porquería sacada del freezer, fría y dura que me cayo como el culo, me sentía tan mal que volvimos al cuarto para tomar un té de coca y nos quedamos dormidos.

A las cinco nos despertamos y como me sentía mejor, Gra insistió en visitar el Pukará, vieja edificación india en la cima de una montaña que se usaba como mirador para avistar posibles enemigos. Este Pukara fue reconstruido por la UBA, realizándose una especie de parque temático donde al ingresar el boletero nos informó que no podíamos subir con las bicis, así que en un acto solemne le dije a Gra, yo me quedo a cuidar las bicis, subí vos.

Acomode a las chicas sobre una pared y al darme vuelta vi el Bar de Carlos, y cruce. Como en Iruya mientras esperaba a Gra, tome otro té de coca mientras charlaba con el dueño, que resulto ser de La Plata, radicándose en el pueblo hacia ya 30 años.

Luego de que Gra regresara y nos acompañara, bajamos por un camino alucinante directo a la Iglesia que no conocíamos.

Ya bañados resolvimos cenar unas empanaditas en otro restaurante “El Jardín” donde nos rompieron el culo, pagamos más por el show que por lo que comimos.

  • 28/10/2005

Salimos a las 9:30hs, con cielo neblinoso y sol muy fuerte, rápidamente llegamos a Maimará pero como no mostraba ningún atrayente y se hallaba como 200 metros abajo, pasamos de largo.

Kilómetros adelante nos encontramos con Hornillos, al parar vimos que se trataba de una Posta, gentilmente nos abrieron las puertas de la Capilla y el Museo, al cual ingresamos. Antiguamente este lugar fue una posta de carretas que hacían el largo viaje a Buenos Aires, en la época de la Independencia fue usado como posta del Ejercito del Norte que comandaba el Gral. Belgrano y donde éste se alojó antes del Éxodo Jujeño. Se encuentran elementos de época como ser armamentos, ropas y muebles.

Una hora después volvimos al camino para encontrar el desvió por la ruta 52 recientemente pavimentada, donde una dura subida de 8km nos dejó en Purmamarca. Como ya es normal directo a la Secretaría de Turismo a buscar alojamiento y OH!!! casualidad la empleada también se dedicaba a alojar turistas y a buen precio. Guardamos las chicas y salimos para almorzar, encontramos un restaurante en una casona colonial totalmente restaurada, yo empanadas, Gra una ensalada típica con choclos de colores y papas verdes de altura.

El lugar estaba concurrido solo por una pareja mayor que había entrado casi con nosotros y por un señor que sobre la mesa tenía un bolso Halawa de los delanteros.

Mi intriga fue tal que le pregunte si andaba en bici, su respuesta fue sorprendente. Si y No. Resulto ser un cicloturista que debía encontrarse con Mariano Lorefice para hacer el Machu Picchu pero como tenia un día de ventaja bajó en Jujuy y se tomó un micro para conocer Purmamarca.

Así comenzó una conversación a la cual también se agrego la otra pareja. Que al no ver a nuestras bicis preguntó donde estábamos alojados y ante nuestra respuesta quiso que le mostrara el lugar, ya que ellos buscaban donde quedarse.

Cuando la conversación no dio para más, pagamos y nos fuimos cada uno por su lado. Nosotros a conocer la bonita Iglesia y luego haciendo un gran rodeo a la siesta. Conversando con la dueña Gra descubrió que su marido hacía excursiones a las Salinas Grandes y teniendo en cuenta que le habíamos mandado una pareja de clientes, convino en hacernos un descuento ($15 x cabeza) si conseguíamos un pasajero más.

Como yo dormía la siestita, Gra me despertó para preguntarme que me parecía si invitaba a la pareja del restaurante, y como se sentía que hablaban, se mando. Apenas lo comento la respuesta fue afirmativa, así que volvió a despertarme con la noticia de que en 5 minutos partíamos.

El señor tenia una Ford Eco Sport flamante, todavía sin patentar, salimos bordeando la Quebrada del Lipan y al poco tiempo comenzamos a subir en un loco caracol de curvas y contra-curvas todas por camino de cornisa hasta llegar al Abra a 4.137 msnm mientras parábamos para sacar fotos fuimos sintiendo la diferencia de temperaturas por la altura y el viento que soplaba sin cesar. Una vez en la cima el camino baja del otro lado en otro caracol mucho más chico y sin tanto atractivo y en una recta interminable se cruza con la conocida ruta 40 de ripio que por corto tramo se hace asfaltada, nuestro camino sigue internándose en las Salinas Grandes hasta llegar al parador hecho con ladrillos de sal, nosotros junto enfrente doblamos a la izquierda y bajando una barranca dejamos el asfalto y nos internamos sobre la misma sal en dirección hacia donde se veía a gente trabajando.

Bajados del coche nos fuimos acercando a los pozos de sal y nos pusimos a conversar con uno de los trabajadores mientras este realizaba su tarea y nos asesoraba. Este salar esta trabajado por una cooperativa, son ocho los que lavan la sal y en total sacan 2 toneladas diarias por la que cobran $34 el grupo. Sin comentarios. Volvimos al parador que estaba cerrado, pero un cuidador nos abrió la puerta y pudimos ingresar para sacar unas fotos. Este parador por ahora es un lugar inútil ya que no se puede habilitar por no contar ni con agua dulce, ni con cloacas y el gobierno pide que lo realicen con camiones cisterna, pero el lugar más cercano esta a 100km. Dejamos este sueño de un millonario jujeño y volvimos para bañarnos y cenar.

  • 29/10/2005

A Gra le contaron que las mejores fotos del cerro se sacan a las 7:30AM desde un mirador al otro lado de la ruta y junto a su pareja amiga para allá partieron, mientras yo me quedé para realizar unos ajustes a las chicas y de paso engrasarlas.

A las 10:30 salimos de Purmamarca para hacer inicialmente los 8km de bajada pero cuando estaba por la mitad y venia dejándome llevar a 40km/h una mano invisible me frenó de golpe teniendo que pedalear para poder avanzar. De donde salía este viento en un día espléndido con un cielo azulado, lo cierto es que no lo sabíamos pero el viento cada vez soplaba más.

Al retomar la ruta 9, el viento se intensificaba de a ratos y en nuestro horizonte ya había nubes. Llegar a Tumbaya fue duro, aprovechando la parada para comernos unos yogures, visitar un mini museo y descansar.

Al volver a la ruta sufrimos lo duro de pedalear con este viento rasante y al llegar a Volcán decidimos parar. En la Capilla de este pueblo que vive de la explotación de dos canteras de cal y cemento, la monja nos indicó a un señor que por la módica suma de $40 nos llevo hasta el centro de San Salvador de Jujuy, en su camioneta.

El camino demostró lo acertada de la elección, a los pocos kilómetros comenzó una llovizna y al pasar por La Barcena una niebla espesa nos cubrió hasta llegar a Yala justo nuestro destino del día. Cuando entramos a Jujuy llovía copiosamente. Gra bajo en la oficina de turismo y sin otra opción nos alojamos en un Hosteling Internacional, un lugar poco recomendable y sucio.

  • 30/10/2005

Lloviznaba de a ratos, nuestro destino La Ciénaga, es un dique conocido para la pescar de pejerreyes a solo 37km, después de desayunar preparamos las bicis para la lluvia y nos mandamos.

Como era de prever salir de la ciudad fue un calvario no solo por lo grande sino porque está rodeada de cerros y de líneas de colectivos que nos encerraban a cada rato. A medida que nos fuimos alejando el camino se fue aplanando y disipando el transito hasta que por fin llegamos a El Carmen, la ciudad de los diques, 6km después llegamos a destino cerca de las 2 de la tarde.

Nos encontramos con un lugar lleno de casas quintas casi todas cerradas (el fin de semana no ayudaba ya que continuaba encapotado) hasta que por fin vimos un restaurante, paramos a preguntar y nos mandaron a Apartamentos La Cienaga, un tipo que alquilaba un par de cabañas en el fondo de su casa, luego de arreglar ($50 la noche), regresamos al restaurante para comer la especialidad de la casa Soufflé de Pejerrey. Compramos un budín para el mate y a la siesta.

Dormimos como troncos despertándonos a las 7:30PM, y entre que nos bañamos y cambiamos se hizo tardísimo decidiendo no salir a cenar y comernos el budín. Gran Equivocación!!!.

  • 31/10/2005

Que hay abierto un lunes en un lugar exclusivo de fin de semana?. Nada!!! Eso fue lo que encontró Gra cuando salió para comprar algo para el desayuno, ni el dueño de casa estaba. Así que con una taza de té de coca y dos mangrullos de pan viejo salimos a las 10 de la mañana para hacer el tramo más peliagudo, cruzar el limite con Salta por la vieja ruta 9 pasando el Abra de Santa Laura, (1520 msnm) con la ilusión de encontrar algo en la ruta para comer.

La subida fue larga, tediosa y cansadora, pero no tan pesada como imaginaba, con varios caramelos y agua logramos llegar al Abra. La pica entre estas provincias es tan grande que en la misma ruta esta pintado el límite.

Los jujeños armaron un lugar de descanso con asientos y fogón, paramos a tomar otro té de coca, para luego continuar hacia el otro Abra del día, el de la Sierra, rogando que la ruta no baje mucho.

Por suerte el camino continua con muy poco desnivel hasta pasar todo el monte y ahí si en un alucinarte descenso llegamos a Dique Campo Alegre para continuar mas suavemente hasta La Caldera nuestro destino del día. La ruta nos llevo hasta un kiosco cerrado y de allí hasta la municipalidad y la casualidad quiso que preguntáramos a un señor que era dueño de otro kiosco sobre donde comer y ante nuestra mirada famélica nos prometió hacernos una pizza ya que el pueblo no tiene restaurantes.

Sentados en el porche de su casa-negocio apaciguamos nuestra hambruna con unas papafritas mientras esperábamos la pizza, y ya  éramos el chusmerío del pueblo.

En el único alojamiento, Las Cabañas de Lera por $45 nos dio una habitación razonable con TV y baño compartido aunque era para nosotros por ser los únicos inquilinos. Y para cenar nos prepararían un Locro de los buenos a las 9 de la noche.

Dormimos una siesta loca hasta las 7 de la tarde y mientras yo me quede a ver TV, Gra se fue a recorrer el pueblo, volviendo con cara de pueblo muerto. Como la hora se aproximaba nos bañamos esperando el locro que resulto estar bárbaro comiendo 2 platos cada uno y luego de un tesito de coca, vuelta a la cama.

  • 01/11/2005

Nos despertamos con los rayos de Sol que entraban por la ventana, por fin había pasado el mal tiempo. Desayunamos café con leche y facturas en la galería de la casa, y luego de unas vueltas salimos del pueblo a las 11 de la mañana.

Con una ruta preponderantemente en bajada llegamos a Vaqueros otra localidad llena de casonas de fin de semana y entramos a Salta, el camino que se presentaba angosto de pronto se transformo en autopista en construcción teniendo que tomar constantes desvíos por obras, hasta llegar a la autopista terminada y cuando la vamos a tomar un tremendo cartel prohibiendo el paso de bicis, inmediatamente salimos hacia la calle lateral y ¡OH! sorpresa una ciclovía. Aburrido y ante la falta de cartelera en un cruce de calles preguntamos y un señor nos indicó un camino alternativo por la calle Mitre. Fuimos pasando por barrios alejados hasta llegar al centro y por la Av. Belgrano nos dirigimos a la Terminal de micros, llegando a nuestro destino del día, después de 3 horas.

Confirmamos que la empresa Rueda nos llevaría para Cachi con las bicis, a las 7 del día siguiente y luego de sacar boletos nos fuimos a buscar alojamiento, a cinco cuadras encontramos el Hospedaje Plaza, una pequeña habitación con bañito privado en el primer piso por $30.

Descargamos las bicis y pedaleamos buscando una parrilla en la Av. Reyes Católicos por donde habíamos pasado. Luego de almorzar muy bien y ser atendidos mejor, permitiendo guardar las bicis en la cocina, nos fuimos para el centro a tomar un café en uno de los bares que rodean la plaza central con sillas en la calle, encontrándonos con “Salta la Linda”. Preparada para el turismo pero solo las 10 cuadras del centro.

Volvimos para la famosa siestita y volvimos a quedarnos dormidos hasta tarde, como debíamos levantarnos muy temprano optamos por unas empanadas salteñas.

  • 02/11/2005

A las 06:30 de la mañana ya estábamos en la terminal, con las bicis embaladas, esperando la llegada del micro tomando un café. Salimos puntuales con mucha gente y a medida que íbamos recorriendo pueblos cada vez se llenaba más, hasta que nos dimos cuenta que era el Día de Todos los Muertos y mucha gente se dirigía al Cementerio de Escoipa enclavado en medio de la Cuesta del Obispo, con flores y coronas. Casi 4 horas después llegamos a Piedra del Molino a 3.620 msnm y a solo 93km de Salta.

Este es el lugar donde comienza la bajada y donde comenzaba nuestro pedaleo, así que armamos las bicis y antes de partir nos dimos cuenta que con el apuro los cascos quedaron arriba del Rueda.

El camino de ripio y ancho como una avenida es levemente en bajada pudiendo transitar a 30km/h soportando los constantes serruchos, un señor que pasaba en camioneta nos confirmo la cercanía del asfalto y en lo que fue un loco descenso ahora sobre tierra llegamos a la famosa Recta del Tin Tin, unos 25km de ruta perfectamente recta que se pierden en el horizonte, y que se trata de un viejo camino Imperial Inca, dejar el serrucho fue un placer y más en bajada pero esto duró poco apenas 5km, luego viene una parte plana también corta y más de la mitad es en subida incrementándose cada vez más, faltando poco para terminar decidimos parar en un refugio al costado del camino aprovechando para comer las empanadas sobrantes de la noche anterior. Luego de pasar por una cuesta de salida, la ruta deviene en una serie de curvas con subidas y bajadas pasando por Agua de Loro, encontrándonos con un cartel avisando del fuerte viento, con una palmera totalmente inclinada hacia la derecha, mientras el camino es otra recta muy en bajada que parece terminar en un precipicio. Para evitar el fuerte viento casi en contra traté de ponerme lo más lanzado posible y aun así la bici avanzaba a 45-50km/h, rápidamente fui dejando atrás a Gra que venia muy erguida y pedaleando. Cuando el camino dobla a la derecha aparece el pueblo de Payogasta donde paré a esperarla y a conocer su Iglesia, seguimos los 12km finales, por una ruta en constante subir y bajar de esas que la bajada no ayuda a las subidas, con el Sol del mediodía sobre nuestras cabezas y un fuerte viento totalmente en contra, hasta que por fin llegamos a Cachi a las 16 horas.

De entrada nomás a la boletería del Rueda para ver si nos habían dejado los cascos, pero no, el micro pasaba por Cachi pero terminaba en Molinos y al día siguiente volvía, la gente del lugar nos aseguro que volviéramos a las 9 del otro día y preguntáramos por los chóferes.

Resuelto esto nos alojamos en la Hostería El Nevado de Cachi, una hermosa casona colonial con habitaciones hacia el patio por $35.

Ya cambiados salimos a las 6 de la tarde, parando a tomar un café express donde nos pusimos a conversar con unos turistas extranjeros y casi sobre la hora visitamos el Museo Arqueológico, una muy buena reseña sobre la historia del Pueblo Indio y la guerra contra los españoles y sus curas esclavizadores, volvimos para bañarnos y comimos en un restaurante decorado como un museo, al estar en Salta el plato del día eran unos excelentes pimientos rellenos.

  • 03/11/2005

Nos levantamos y preparamos todo, mientras Gra se fue a caminar por el pueblo, me quede esperando al Rueda, grande fue mi alegría cuando uno de sus chóferes baja del micro con los cascos en la mano.

A las 10 horas bajo un Sol muy fuerte partimos, nuestro destino Molinos, ya estábamos en la famosa ruta 40 y el camino se presentaba bastante malo, ripio de piedras grandes con serrucho y siempre subiendo y bajando. Hasta que por fin llegamos al desvío, a Seclantás por el camino de los artesanos, a lo malo del piso se sumo otra vez el viento en contra, pasaron varios kilómetros y de los artesanos nada, hasta que pasamos por una casa con un cartelito de artesanías en telar, luego de ver sus ponchos seguimos, llegando a Seclantas a las 15:30hs y nos encontramos con todo cerrado, habíamos llevado fiambre y pan, pero para conseguir algo frío Gra recorrió todo el pueblo y le vendieron un agua mineral de casualidad.

Faltaban 23km y decidimos quedarnos, en la Hostería Mi Capricho nos pidieron $75, pero hablando con un chico nos recomendó el camping y cabañas municipales. Cabañas libres había, pero el encargado de las llaves no estaba desde hacía varios días, así que optamos por acampar, como agua caliente tampoco había nos permitieron bañarnos en los baños de la pileta de natación que se hallaba cerrada.

Recorrimos el pueblo entrando al restaurante El Corchito único “abierto”, luego de tocar el timbre y esperar bastante aparecieron unos nenes informándonos que frío no había nada y tampoco hielo, como era el lugar donde debíamos cenar le pedí que pusieran una coca en la heladera y nos fuimos enfrente a una despensa donde comimos unos yogures saborizádos y vuelta a la carpa a pasar el tiempo con unos amargos con coca, en la cena la bebida fría había desaparecido pero apareció el hielo.

  • 04/11/2005

Para evitar el Sol y el viento salimos temprano, teníamos dos caminos, el más corto subiendo un Abra y el más largo rodeando toda la montaña, obviamente elegimos el largo, ya cansados y con el culo dolorido de tanto serrucho en la ruta veo aparecer una señora caminando con bolsas de súper en las manos. Inmediatamente la paré informándome que Molinos estaba a 3hs de caminata, perplejos vimos como la señora continuaba con su camino y nos quedamos pensando cuanta gente en Buenos Aires va al súper en auto para no caminar 10 cuadras.

Tal como nos contó del otro lado de la subida encontramos la unión de caminos, el puente sobre el Río Molinos y llegamos a la Iglesia de Molinos bajo un Sol abrasador.

En el alojamiento de las monjas, una pequeña pieza con cama de una plaza y un colchón nos salio $15, en el baño nos encontramos que no había agua y luego de conversar las monjas decidieron darnos las llaves de uno de los baños del vecino Hogar de Niños.

Pueblo con muy pocos edificios coloniales y una gran cantidad de viviendas tipo FONAVI, pero mucha historia, allí vivió el último gobernador realista de Salta. Mientras yo cambiaba la única pinchadura del camino en la rueda delantera de NU NU, Gra volvió con fideos y una lata de salsa, y con un balde de agua se mandó unos riquísimos fideos con tuco, ya estaba extrañando la comida casera.

Luego del baño salimos para cenar en los “4 Chinos”, que no eran chinos.

  • 05/11/2005

A las 08:30 ya estábamos sobre las bicis, el trayecto a Angastaco resultó mejor de lo previsto si bien habían pasado la champión el serrucho era constante. Este es un pueblito humilde, sacamos las fotos de rigor y seguimos, ahora sí largos tramos con subidas con arenilla muy suelta, para las bicis fue duro.

Hasta que llegamos a la Oda de la Flechas, un lugar alucinante, lleno de sorpresas para los ojos.

Descansando al costado del camino paró una camioneta ofreciéndose llevarnos hasta San Carlos donde hicimos una rápida visita a la Iglesia y a una casa de artesanías, tomar un café frente a la plaza, comprar unas empanadas y a la ruta.

San Carlos es más grande de lo pensado y en una continuidad comienzan las huertas, algunas casonas y los viñedos, el sol pegaba duro debiendo parar varias veces a tomar agua a la sombra de los escasos árboles. Llegamos a Animana pequeña localidad totalmente dedicada al vino. Por una ruta con una inclinación hacia arriba fuimos transitando a 20 por hora hasta llegar a Cafayate

En informaciones nos dieron varios lugares de alojamiento y luego de desechar algunos nos quedamos en El Portal de las Viñas, comandada por Doña Mari una loca de remate.

Mientras nos bajaban las fotos de la cámara digital comimos las empanadas en la plaza y recorrimos la zona del centro aprovechando para tomar unos cafés sentados frente a la plaza y a la Catedral.

Por la noche decidimos cenar en un boliche con mesas en la calle, con bastantes turistas mayoritariamente franceses, el locro que pedí resulto ser más parecido a una sopa.

  • 06/11/2005

Teniendo en cuenta los atrayentes con que cuenta esta ciudad decidimos quedarnos un día más antes de volver a Salta, así luego de desayunar nos fuimos a sacar los boletos en la empresa El Indio (único transporte) para el 7 por la mañana. Luego de este trámite nos fuimos a visitar el taller de un orfebre en cerámica y nos quedamos conversando con la viuda por más de una hora, luego realizamos una visita a Vajilla Secreta, una Empresa Vitivinícola con degustación. Almorzamos en una parrilla recomendada donde me pase con el vino de Domingo Hnos. para terminar durmiendo la siesta. Pasando el resto del día realizando compras.

  • 07/11/2005

El viaje en micro confirmo lo que pensaba, la ruta es una cinta muy angosta en la cual el micro en un retome antes de llegar a una piedra llamada el Anfiteatro, casi se lleva puesto a un hombre en bici y transitando la autopista de entrada a Salta le pasó tan cerca a otro que del susto se tiró a la banquina embarrada.

Nuevamente en la terminal de Salta sacamos boletos en la Veloz del Norte para la mañana del 9 de noviembre, más caros que por Balut pero con comida incluida.

Afuera el lugar decía ser Hostería pero adentro resulto ser Hosteling, pero con la diferencia fue tener una habitación matrimonial con baño privado con un jardín que nos separaba de la casa.

Luego de almorzar al centro a revelar el rollo de fotos comunes pasándolas a CD y por la noche convencí a Gra de visitar Balderrama, el famosísimo restaurante salteño lugar de encuentro de muchos folkloristas.

  • 08/11/2005

Con cielo estaba amenazante, resolvimos visitar San Lorenzo a 12km del centro, si bien hay una autopista, esta empieza saliendo de la ciudad y una vez allí las bicis van por ciclovía con un camino siempre en subida. Una vez que llegamos nos encontramos con una calle asfaltada y a ambos lados inmensas casonas coloniales y modernas. Lamentablemente comenzó a lloviznar con ráfagas de viento frío y debimos volver, al dar vuelta el plano bajamos raudamente hasta el centro de la ciudad.

Retiramos los CD, aprovechando para comer unos buenísimos panchos con crema de roquefort.

Volvimos al Hosteling para dejar las bicis y nos fuimos a tomar el teleférico al Cerro San Bernardo para bajarlo caminando y desde ahí como se nos hacia tarde, nos tomamos un taxi directo al MAAM (Museo Argentino de Alta Montaña), un museo con muchas criticas en el interior de la provincia por haber retirado a los niños de sus tumbas en el Volcán Llullaillaco. Que resultó un fiasco, luego de bancarnos una hora leyendo y viendo videos, en el momento critico que se llega al fin, un cartel advierte sobre lo duro de ver a los niños y cuando se pulsa el botón, aparecen tres fotos de 30 x 30 cm. detrás de un vidrio.

Para volver a la normalidad terminamos la travesía cenando pastas

fecha

 itinerario

msnm.

km.

odo.

25-10-05

Humahuaca (llegada)

2.939

0

0

26-10-05

Iruya (micro)

2.730

0

0

27-10-05

Humahuaca-Tilcara

2.461

52

52

28-10-05

Tilcara-Purmamarca

2.192

31

83

29-10-05

Purmamarca-Volcán

2.078

24

107

29-10-05

Volcán-Jujuy (camioneta)

1.259

0

107

30-10-05

Jujuy-La Cienaga

1.186

39

146

31-10-05

La Cienaga-La Caldera

1.280

42

188

01-11-05

La Caldera-Salta

1.187

28

216

02-11-05

Salta-Piedra del Molino (micro)

3.620

0

216

02-11-05

Piedra del Molino-Cachi

2.280

55

271

03-11-05

Cachi-Seclantas

2.160

30

301

04-11-05

Seclantas-Molinos

2.020

23

324

05-11-05

Molinos-Cafayate (parte camioneta)

1.660

92

416

07-11-05

Cafayate-Salta (micro)

1.187

0

416

08-11-05

Salta-San Lorenzo-Salta

1.187

33

449

 

 

 

Camino a la Quebrada

 

 

Llegando a Tilcara

 

 

En la casa de sal (Salinas Grandes)

 

 

Abra de Santa Laura (límite Jujuy y Salta)

 

 

En la recta de Tin Tin (Salta)

 

 

Camino a Molinos, en los Valles Calchaquíes

 

 

La Catedral de Salta "la linda"