Aventuras en bicicleta

Doble Cruce a Chile (Un periplo de jarana)

Por Por Jimena G. y Sebastián M. jimena@datamarkets.com.ar

SÍNTESIS: Cruce a Chile partiendo de Bariloche por el Paso Cardenal Samoré y volviendo por el Paso Vicente Pérez Rosales

 

Recorrido

Bariloche - Villa La Angostura - Paso Cardenal Samoré - Anticura - Entre Lagos - Pto. Octay - Frutillar - Pto. Montt - Pto. Varas - Ensenada - Petrohué - Peulla - Paso Vicente Pérez Rosales - Bariloche

Distancia

630 km aprox.

 

Puntos sobresalientes

del trayecto

Anticura, Pto. Octay, Peulla. Soblesalen porque siendo de los menos conocidos nos resultaron los más interesantes.

Fecha

febrero de 2008

Bicicleta

Dos Merida, una TFS 500 y una HFS Matts Pro.
Participantes

Jimena G. y Sebastián M.

FOTOS  

 

NOTA: Además de una reseña de viaje, pretendo (y hablo por los dos) que este texto le sirva como aporte de datos a la gente que quiera hacer el doble cruce a Chile por los pasos Cardenal Samoré y Vicente Pérez Rosales, ya que al momento que nosotros lo planeamos nos fue muy complicado encontrar información, sobre todo del Cruce de Lagos que hay que hacer cuando se vuelve por el paso Vicente Pérez Rosales.

Todo comenzó hace unos meses, alrededor de Diciembre de 2007, cuando Sebastián me dijo un día “¿Qué tal si estas vacaciones cruzamos la Cordillera de los Andes en bici?” y yo, luego de quedarme boquiabierta por la idea, acepté. Muchas veces ya habíamos ido a pasar vacaciones pedaleando, pero nunca habíamos hecho TODO en bici, cargando con la carpa, las bolsas, la ropa, la marmita… Y el colchón inflable (claro que con su inflador). Siempre que salíamos con el auto + las bicis nos picaba el bichito de no depender del motor, por lo tanto hacían tres años ya que veníamos macerando la idea, aunque nunca imaginé que haríamos este cruce. Lo que me parecía una idea digna de los colonos resultó no ser tan complicada.

Luego de unos preparativos a las apuradas, tomamos el vuelo Buenos Aires – Bariloche el 31 de enero de 2008 a las 23hs. Contábamos con poco menos de 18 días para los 600 Km de montaña que recorría nuestro plan, los cuales pensábamos hacer “tranquilos”.


Luego de dos horas de vuelo, armamos las bicis en el aeropuerto de Bariloche y mitad en una combi de la Fuerza Aérea y mitad pedaleando, llegamos al hostal en el que pasaríamos dos noches antes de emprender el viaje.


Nos abastecimos en Bariloche con comida y otras cosas que no podíamos traer de BsAs (como el gas para la hornalla) y partimos para Villa La Angostura. Ese trayecto de 90Km lo completamos en un día, con muchísimo sol, calor y tábanos pero con buen viento y pocos desniveles (y asfalto). Al llegar a La Angostura paramos en el Camping Unquehue (en el cual habíamos estado antes), que está a 1Km del centro y es MUY prolijo. Cuesta $43 para dos con una carpa, como valores estimados. El camping del Río Correntoso no está habilitado aún, sólo se puede usar de día y está más lejos… Menos mal que no fuimos. De cualquier forma entre BRC y La Angostura hay varios campings al costado de la ruta.
Luego de “descansar” un día (se nos ocurrió trepar hasta el mirador Belvedere sobre el Lago Correntoso y terminamos cansando las piernas pero disfrutamos de un paisaje espléndido), hicimos el cruce a Chile por el paso Cardenal Samoré. Es importante cambiar plata a pesos chilenos antes de cruzar porque al momento de nuestro viaje, en La Angostura nos daban CH$ 150 por cada peso argentino y en Chile nos dieron CH$ 130 por cada peso nuestro. También es importante acordarse de no llevar ni verduras ni frutas ni carnes porque en la Aduana chilena se confisca todo lo que no esté envasado. Por último hay que armarse de paciencia en la Aduana argentina porque hay muchos turistas, por lo que recomendamos no salir con el tiempo justo para cruzar. El camino está bueno, es asfalto, pero el problema es que si hace mucho calor (como ese día, que hacían 36ºC), el mismo se derrite porque no es bueno y cuesta mucho pedalear. Además los tábanos te vuelven loco. Luego de la Aduana argentina hay 16 Km hasta el hito de los cuales los últimos 7 son los peores. Luego, empieza a bajar, pero a no desmoralizarse cuando vean un par de subidas complicadas porque TODO Chile sube y baja. Por lo tanto, luego de trepar, seguirán trepando aunque mucho menos. Luego de la frontera hay 30Km hasta la Aduana chilena y de ahí, en 4Km más se llega a Anticura. Este lugar no es más que un camping, pero HERMOSO. Cuesta CH$ 6000, se pueden visitar dos cascadas, el lugar de acampe es grande y los baños son prolijos y con buen caudal de agua caliente. Recomendamos mucho parar ahí luego de la trepada.


Un día más tarde estábamos en camino a Entre Lagos. Son 45Km “llanos” de Chile (subidas y bajadas constantes, pero mantiene bastante la ASNM). Este pueblo es muy pintoresco, hay que entrar, porque desde la ruta no se ve, ya que está pegado al Lago Puyehue. No le crean a la señora del primer camping (“Bellavista”, que está sobre la ruta) que ese es el único que hay, nosotros le creímos y luego descubrimos que había 2 o 3 más, mucho más cercanos al centro. Igual nos salió barato, CH$5000 los dos por día. En Entre Lagos aprovechen para hartarse de “Kuchen” económico (CH$ 400 la porción) y otras delicias caseras en unos puestitos que están sobre la calle principal. Kuchen es una tarta de diversas frutas recubierta con crema (también la hacen con manteca y azúcar –stroicel- encima).
De Entre Lagos arrancamos para Puerto Octay. En lugar de ir por la ruta asfaltada hasta Osorno y luego volver por la Panamericana (ruta 5 Sur), cortamos mucho camino por una ruta “de piedra”. Ahí entendimos porqué les dicen “de piedra” y no “de tierra”. La ruta 25 es una sucesión de subidas y bajadas (el “llano” chileno) y muchas piedras sueltas. En los últimos kilómetros mejora bastante y llanea de verdad. Son en total 45Km de piedra y 20Km de asfalto.


En Pto. Octay nos quedamos en el camping “El Molino” pegado al lago, con horarios de ducha muy cortos pero con lindo lugar para acampar y un muelle para pasar la tarde. Nos costó CH$ 6000 a los dos. Está muy cerca del pueblo y frente a la plaza central, comimos en un “restaurant” que tenía dos menús (luego nos enteramos que a eso le dicen “picadas”, que son lugares con pocas comidas super caseras y económicas). En Pto. Octay pasamos un día completo para recuperarnos de la ruta 25 y del viento que nos agarró antes de llegar y después partimos para Frutillar.


El camino a Frutillar es muy lindo, plagado de capillas (todas con su respectivo mini cementerio al lado). Es una ruta con muy pocos desniveles y tremendos paisajes. Al llegar a Frutillar tengan en cuenta que la parte turística –Frutillar Bajo- no tiene nada que ver con el pueblo al cual uno llega –Frutillar Alto-, para llegar hay que hacer 3Km de bajada empinadísima hasta la orilla del lago, asegúrense de preguntar porque sino van a quedarse en el “Alto” y se van a perder de ver una aldea hermosa con mucha influencia alemana. El Frutillar Bajo es muy turístico y CARO. Está lleno de hoteles y restaurants, mucho más armado que todo lo anterior que vimos. Nosotros nos quedamos en un camping a 2Km del centro, al que se accede por camino de tierra. Está bordeando el lago, se llama “Los Ciruelillos” y cuesta CH$8000 los dos. Es muy prolijo (el mejor junto con el de Anticura) pero no tiene nada en la proveeduría, como tampoco hay supermercados en Frutillar Bajo, por lo tanto si necesitan algo les conviene comprar en Frutillar Alto, porque después la trepada se hace complicada. Solamente hay un mini-market, en la calle paralela a la costanera (en el Bajo) pero no tiene demasiado. Hay otro camping más cerca del centro y después el Municipal está a 6Km, no les conviene ir a ese.


De Frutillar partimos a Puerto Montt al día siguiente. El camino no dice nada, hay que agarrar la Panamericana 5 Sur, que no muestra ningún paisaje. Son 50Km de asfalto y con subidas y bajadas que a esta altura ya no nos parecían novedad como tampoco nada tremendo. Eso sí, nos costó mucho porque había un viento del Sur, osea en contra, que nos frenaba la bici. Fuimos directo a Pto. Montt porque a Puerto Varas conviene ir cuando se vuelve, por la ruta vieja, que es mucho más pintoresca. Y de paso no hay que desviarse como desde la Panamericana.


Pto. Montt es muy agradable, es una ciudad grande con una lindísima costanera junto al mar. Para los que conocen Mar del Plata, es muy de ese estilo. El camping más cercano está bastante lejos, se llama “El Ciervo” y queda en Angelmó, una especie de localidad de artesanos y mercados de productos de mar, que queda como a 1Km por la costanera. Hay que agarrar el camino hacia Chinquihue para llegar (preguntar así) y luego de unos 400mts de trepada abominable, se llega al camping. Está sobre la avenida P. Altamirano. Angelmó es lindo pero muy precario, vale la pena dar una vueltita.


Al otro día partimos para Puerto Varas, por el camino viejo que es muy bonito. Para llegar, tienen que preguntar por el Antiguo camino a Puerto Varas, que pasa por Alerces. El primer tramo antes de llegar a la ruta trepa mucho pero es asfalto y nada tremendo, la ruta también es asfaltada. En total son 20Km hasta Pto. Varas. Una vez ahí, no nos decidíamos a irnos a los campings oficiales que hay, porque el más cercano queda a 8Km del centro y por un camino bastante ondulado, pero mientras vagueábamos en la Costanera (Hermosa, por cierto), se nos acercaron dos chicos ofeciéndonos un “camping” en la ciudad. Luego, nos enteramos de dos lugares que hacen lo mismo, son casas grandes con parques que arriendan el terreno y tienen un bañito. El que nosotros conocimos nos costó CH$2000 a cada uno por día y CH$500 más por el agua caliente si uno se quiere bañar. El lugar se llama “Tronador” y pueden encontrar más datos en http://campingtronador.blogspot.com Este lugar no es oficial (en Informaciones ni pregunten) pero está OK, suficiente como para no tener que alejarse tanto del centro. Además está a dos cuadras de la costanera, justo entre el centro de Pto. Varas y la zona de playa, que tiene muchas cabañas y restaurants bonitos.


En Varas nos quedamos un día completo porque es muy linda ciudad y se puede pasar un día de playa (si van en verano, claro) para descansar las piernas, disfrutando de la playa de piedritas y del sol. El problema de la zona costera de Pto. Varas es que es muy cara (al menos para nosotros, por el tipo de cambio).
Luego del día de playa partimos para Ensenada, una localidad netamente turística, con miles de cabañas, lugares para comer y hacer cabalgatas, etc. Es muy lindo y hay varios campings, nosotros nos quedamos en el “Montaña”, que queda justo al final de Ensenada, frente a los carabineros y donde la ruta se bifurca para Petrohué o para Osorno. Es un camping con playa, desde donde se ve perfecto el volcán Osorno en todo su esplendor. Nos costó CH$8000 y al igual que en “Los ciruelillos” de Frutillar, te dan leña para el fogón, agua caliente, etc. Allí nos encontramos con otra pareja argentina en bici que venían desde Esquel. Luego de la noche en Ensenada, salimos a la mañana para Petrohué, 10Km de asfalto fáciles y 6Km de piedra complicados, sobre todo por el terreno. Donde empieza la tierra están “Los saltos del Petrohué” que dicen que son muy lindos, pero nosotros seguimos viaje. Necesitábamos llegar antes de las 15hs que es cuando sale el segundo y último servicio de catamaranes a Peulla. Si no llegan o no entran en ese catamarán hay muchos campings para quedarse, en ambas orillas del lago Todos los Santos. Por $500 los cruzan de orilla. Los catamaranes son todo un tema aparte. Conseguir información en cualquier lado es un problema, porque hay un solo operador “Turismo Peulla” que hace lo imposible por venderte la excursión completa (U$S 170), entonces no explican que hay opciones mucho más baratas. Hay dos opciones accesibles, la primera es pagar CH$18000 por cabeza y tomar el catamarán que sale a las 10 de la mañana. Lo llaman excursión de un día porque se vuelve a la tarde de Peulla (aunque no hagan la vuelta se cobra igual) y cuesta eso porque el catamarán es más grande, etc. Esto lo pueden reservar desde Pto. Varas o Pto. Montt para asegurarse el lugar o también pueden contratarlo en Petrohué. La segunda opción cuesta CH$9500 por cabeza (casi la mitad) y sale a las 15hs de Petrohué. Esto lo llaman “Excursión de medio día” y sólo se puede contratar en Petrohué, por lo que uno se arriesga a no tener lugares. Cuando nosotros viajamos no tuvimos problema porque sobraba lugar. No se asusten si les dicen que con las bicis quizás no pueden viajar, etc porque son todas mentiras, lo dicen para que contraten el viaje caro. Tampoco se asusten si les dicen que en Peulla no hay donde parar porque lo hacen para que tomen el de las 10hs. Lo que es verdad es que en Peulla no hay camping oficial, pero el guardaparques tiene una casita con jardín muy grande justo en la entrada del pueblo (a 800mts del puerto) y nos dejó parar sin problemas a nosotros y otros tres grupos de mochileros. No tienen baño ni nada, pero el Hotel Peulla tiene baños públicos en planta baja y además hay una posta de salud que permite usar el baño. Y por último hay miles de matorrales.


En fin, cuestión que contratamos la excursión de CH$9500 y nos asentamos en Peulla justo cuando empezaba a garuar. La garúa se convirtió en lluvia hacia el atardecer y en tormenta por la noche. Esa noche fuimos a comer a lo de “Palomita” una señora muy agradable que por CH$2500 cada uno, nos sirvió entrada, plato y postre con jugo incluído. Ella e Irene son dos mujeres que tienen sus casitas a dos casas de la del guardaparques y preparan comidas para la gente que pasa por el pueblo o trabaja allí y que no quiere dejar varios sueldos en comer en uno de los dos hoteles 5 estrellas que hay (que dicho sea de paso son hermosos y están llenos de gringos). Peulla es un pueblo de hadas de 120 habitantes, que tiene hasta una cascada cerca y la posibilidad de hacer Canopy y varias excursiones.

Como llovió hasta el mediodía y ya no podíamos salir a cruzar la cordillera de vuelta porque no llegábamos al catamarán del lado argentino, nos quedamos un día completo y fue excelente. En Peulla hay un pequeño almacén que trabaja hasta las 17 o 18hs según la época y donde uno puede abastecerse antes de ir para el Paso Pérez Rosales. Tiene hasta carne pero no se puede comprar ni fruta ni verdura porque eso se trae sólo por encargo para le gente del pueblo. Lamentablemente nos quedamos sin nuestras clásicas bananas anti-calambres. Justo el día que nos íbamos llegó al camping una pareja de chilenos en tándem y aprovechamos para ver qué se sentía manejarlo… Es desesperante para el que va atrás!


Al día siguiente, partimos a las 11hs para el Paso Vicente Pérez Rosales. Saliendo de Peulla pasamos por la Aduana chilena para sellar la salida oficial de Chile y nos enfrentamos al último desafío del viaje. Sabíamos que nos esperaban 18Km llanos de tierra (bastante enteros y verdaderamente llanos) hasta Casa Pangue y 8Km de una subida tremenda plagada de piedras sueltas. Como nos habíamos mentalizado para lo peor (tener que subir a pie los 8Km con las bicis a cuestas) no nos resultó tan terrible pero son verdaderamente MUY cansadores, donde hay que parar cada 1 o 2Km y si uno se baja de la bici cuesta mucho volver a arrancar. Tardamos 1:15hs en hacer el tramo llano y 1:50hs en hacer los 8Km restantes (parando 3 o 4 veces muy poco tiempo cada vez). Y como 5 minutos en bajar a pleno casi 4Km hasta Puerto Frías, ya de lado Argentino y donde se sella la entrada al país. A las 16:45hs sale de allí el último servicio de la única empresa de catamaranes -“Catedral Turismo”- que hace el tramo Puerto Frías – Puerto Alegre. Por 20 minutos en el agua cobran $50 por persona SOLO POR VENIR DE CHILE, porque la gente que viene caminando desde el Paso de las nubes (en el lado argentino) pagan $40. Y lo peor es que quizás ya está completo el pasaje por la gente que viene del “Cruce de Lagos” y uno tiene que hacer noche ahí, donde no hay camping y depende de la buena voluntad del guardaparques. O si se llega temprano, esperar otro catamarán. Nosotros llegamos al último servicio y pagamos U$S64 cada uno, sin posibilidad de protesta, por los dos catamaranes, el que cruza el Lago Frías y el que cruza el bazo Blest del Nahuel Huapi. Lo que no sabíamos es que para el cruce del Brazo Blest hay dos empresas, Catedral Turismo y Turisur y parece que Turisur sólo cobra el tramo de ida (es decir, medio pasaje) pero el último sale de Puerto Blest a las 15:45 hs y ya no llegábamos, por lo tanto tuvimos que pagar todo a Catedral Turismo (unos ladrones). En resumen, conviene salir temprano de Peulla y llegar a tomar el de Turisur en Pto. Blest.


Luego de 20 minutos en el primer barquito, 3Km de pedaleo hasta Pto. Blest y 1:05hs arriba del segundo catamarán llegamos felizmente a Puerto Pañuelo, donde sólo nos restaban pedalear 25Km hasta Bariloche. Y les aseguro que después de cruzar la Cordillera esos 25Km de subidas y bajadas con los micros que no respetan nada y te pasan zumbando, pueden ser muy agotadores.


Finalmente pasamos 3 días de vagancia en Bariloche, consiguiendo las cajas para el vuelo de vuelta y comiendo tortas, milanesas y asado, todo lo que habíamos extrañado tremendamente luego de 14 días de vivir a arroz, fideos y pan blanco. Como la “vuelta al perro” en Bariloche es siempre la misma terminamos encontrándonos con todas las personas lindas que nos habíamos topado en los distintos campings a lo largo del viaje en Chile y terminamos comiendo una “picadita” con los chilenos del tándem y una pareja de ciclistas belgas que ellos se habían encontrado en Pto. Frías. Un final cosmopolita y a pura jarana para un periplo que nos cultivó los ojos y el espíritu como ningún otro y nos permitió darnos cuenta que si se quiere, se puede.

 

Centro Cívico en Bariloche

 

Bici Service

 

Frutillar bajo

 

Angelmó

 

"es grosso el Tronador"

 

Lago Todos los Santos

 

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